El pasado lunes 26 me operaron de nuevo, esta vez, de la cadera izquierda. El año pasado me hicieron el otro lado, o sea, que ya sabía de que iba el tema, pero estaba nervioso y asustado igualmente. Me han hecho algo para recolocarme los huesos, con tornillos de titanio o algo, para que estén en su sitio. Algo alucinante, vamos. Papá dice que ahora soy un poco cyborg, en broma, claro. Estuve mucho rato, como 5 horas o así en salir del quirofano ese, pero dicen los de la bata que todo fue muy bien y que ahora podré caminar un poquito mejor. Si, si, todo muy bien, pero ¡el dolor lo paso yo! A ver si es verdad que vale la pena y puedo caminar más y mejor. Ya tengo ganas de volver a Menorca, ver a mi hermana y a toda mi familia y amigos, no me gusta nada estar en el hospital este, pero he venido ya tantas veces que es como mi casa. Conste que todo el mundo aquí me trata como un rey y que les agradezco mucho lo que hacen por mi. Casi tengo ganas de ir al cole y todo, con tal de no estar aquí, pero tendré que estar unos meses en volver. Bueno, no os quiero taladrar más, ¡un fuerte abrazo y besos!

